ONDAS DE CHOQUE

ONDAS DE CHOQUE

Clínica Alfa pone ahora a disposición de sus pacientes un nuevo equipo médico de “ondas de choque” para el tratamiento de dolencias en las articulaciones, tendones y demás estructuras corporales, consiguiendo en algunos casos parar su deterioro, evitando así, recurrir a la cirugía.

Esta nueva tecnología es también idónea para aplicaciones en estética, como el tratamiento de la piel en casos de celulitis.

¿Qué son y cómo funcionan las ondas de choque?

Se trata de un equipo médico que genera ondas de presión como las del ultrasonido pero de alta energía y con un impulso único, el paciente lo percibe como una fuerte vibración.

Existen dos tipos, ondas de choque focales y radiales.

En alfa utilizamos las ondas radiales, porque nos permiten llegar a todo tipo de tejidos, mientras que las focales, nos permiten una mayor profundidad.

Se aplican en aquellas enfermedades que precisan una regeneración de los tejidos, sobre todo aquellas que se relacionan con disminución o alteración de la vascularización, aumento de sensibilización y con formación de depósitos de sales o cristales minerales en sus tejidos (calcificaciones).

Entre las aplicaciones más relevantes de las ondas de choque destacan:

El abanico de posibilidades es enorme con este nuevo equipo médico, porque no genera incapacidad, ni inmovilización, ni efectos secundarios.

En comparación con la terapia convencional manual e instrumental las ondas de choque son extremadamente eficaces, acortando el período de tratamiento y mejorando los resultados en tiempo de seguimiento.

La terapia de ondas de choque se aplica muy a menudo en medicina deportiva por su curación de los tejidos blandos y su efecto regenerador.

Puede ser utilizado para trastornos crónicos pero también para los trastornos agudos de los tejidos blandos en la medicina deportiva.

La aplicación de las ondas de choque pueden causar ligero dolor en la zona, enrojecimiento y hematomas.

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